17 enero, 2006

Oriente el Corán se desliza de tus manos.

En tierra santa el verde
no representa la hoja de un árbol caída,
¡Irak!, y ahora Palestina,
donde la sangre desvastada, no basta,
y los hijos del Mesías
hoy lloran con el Corán en las manos.

Cerca de la tierra mágica
de los Mayas y los Incas
la tiniebla se viste de gala,
de ira y poder
en mi continente, esta en nuestra América
al lado de laderas, playas y pingüinos,
se crean mortíferas
ideas que emanan, la guerra.

Desdichado hijo de América
ella te parió
pero tu sangre ya venia sucia,
tu padre nos enseño lo que ahora eres
él también asesinó,
hay un error en tu nombre
Bush o Bashura
el segundo se acomoda
y se sienta a tu lado
y en cada silaba esta tu presencia.

América llora de verte sin su educación,
su enseñanza
la noble y mestiza,
arraigada a nuestro pasado
a esa sangre Americana,
que aun llevamos dentro,
la de caza y pesca
la misma de flechas y arcos.

Mientras tú te consumes
en el poder
y vacías los tanques,
de petróleo y de guerra
tu pueblo, el pobre, gime en la clandestinidad
ser escuchados, ser atendidos,
ser respondidos, ser iguales.

Negros y blancos
Pobres y ricos,
reclaman su cultura
la perdida como el santo grial
esa que no sabe ¿dónde? se dejo
¿En la guerra tal vez?,
o ¿en el monetario fondo
que consume a los pueblos?
¡Quizás alguien la ha guardado allí!.

Oriente,
tu tierra esta fecunda
de dolor
cuando los velos se caen,
las miradas ya no se tejen
entre ruinas
y el dolor va más allá,
de lo carnal, llega a
las entrañas de un pueblo.

Abonado en mezquitas,
pulverizadas en manos de bombas,
no de colores
ni de agua,
de muerte, muerte desdichada
Inerte a la ternura, al amor
al respeto de vida, creación
y humanidad.

Tus cejas gruesas
ya no son tan gruesas
la guerra las ha devastado
tus ojos café
se bañan en agua de mar
y los capullos arabescos
mueren, mutilados, torturados
desangrados de dolor
la tierra que soñaron
ahora es, solo un sueño.

Mientras el estiércol norte-americano
humilla a los hombres
que cuidan sus lechos
degrada a las crías
de mujeres, sufridas por la vida,
por la historia, alhajas caídas
en un molino de hierro camuflaje hado.

Donde esta la casa blanca
habita un alma recubierta
de estiércol, granizada con petróleo
balas y tanques.


Poco a poco llegara tu tornado
.

2 comentarios:

Joselu dijo...

Quizás ahora surja la esperanza con el presidente Evo Morales y la presidenta Bachelet en Chile. Es como si América estuviera mudando de piel. Algo se mueve, y la política de Bush cada vez se pone más en evidencia. Un saludo.

Ana Isabel dijo...

Nuestra Amrica esta dandole paso al cambio. un saludo mi querido Joselu.